El trozo de felpa

Cuando pasé por la casa, el perro estaba ladrando.

Después se supo. Creyeron que era como siempre…”ellos se van, el perro se queda solo y viste…le ladra a los gatos y que se yo…en fin cosa de perros”.

Yo intuí que algo diferente pasaba.

Intuí que el perrito del Toto no estaba toreando como siempre esta vuelta, pero la verdad no quise meterme esta vez.

Pero el ladrido del “Toto” (mismo nombre que su dueño) era por demás de insistente, rabioso. El “toto” ladraba definitivamente furioso a ¿algo…? A… cosas de perros? Llámense gatos burlones desde las alturas, ladridos dialogados de perros vecinos o “rateritos” de ligera contextura.

Bueno, es que yo iba para el trabajo, domingo, 4 de la tarde, calor, medio húmedo como cuando esta cerca la primavera y ni ahí tuve ganas de tocar el timbre o preocuparme por el “totito” que bien garronero es.

Estaba en casa mirando la tele, no me preguntes que,  alguna película creo.

Suena el teléfono, serian las 10, 10 y media de la noche y dale, dejo el control remoto y el vasito de tinto, mano alargada al tubo…Si? quien es? Y ahí nomás el timbre del departamento. TIMBRE furioso che…Quien es?.

Ah el teléfono en la otra mano, un momento – dije – a no se quien.

-Quién es? – grite a no se quien en el portero eléctrico.

Por un lado el dialogo de voces confundidas de vecinos, por el otro un monólogo de una señora que me acusaba de algo.( A ver…3 segundos,1,2,3 )

¿QUIEN ES? -dije en el tubo del portero eléctrico y en el otro, un momento por favor me tocaron el timbre y Clac le colgué a la señora,  pero me quede un ratito escuchando por el tubo del portero antes de intervenir.

Si, eran dos o tres vecinos y, como de costumbre el portero no anda bien pero así y todo algo entendí.

Les cuento lo que entendí:

Entendí que el “totito” había mordido a alguien o a algo. ¿Puede ser?

En fin, tampoco atendí a los vecinos porque a esa hora me da mucho fastidio escuchar problemas y sobre todo del vecindario.

Finalmente retomo mi vasito y control remoto…1 segundo, el teléfono, largo todo y HOLAAA – digo yo-,

-Si, el señor Juan C.?

-Sí, habla el, ¿quién es?

-Mire disculpe la molestia yo soy Ana, Anita, Ud. no me conoce…

-No, la verdad no la conozco, ¿dígame que pasa señora?

-Juan C. ¿usted sabe lo que le paso al perro del Toto?

-¿El qué?

-El perrito del Toto, Ud. lo conoce. Claro Ud. no me ubica

´-Yo ando siempre con una peineta verde y rodete. ¿Me ubica?

– Bueno, la verdad que ahora no Ana y…entonces dígame ¿qué paso?

(QUE PASO)

– Señor Juan C. Ud. no se puede hacer una corrida hasta la casa del Toto?

– ¿Ahora ?

– Si, ahora, bueno en realidad necesitamos que nos ayude a entender lo que paso ayer a la tarde.

– ¿Ayer a la tarde? …a eso de…

-De las cuatro. Ud. paso por la casa , ¿no?

-¿Yo? Yo fui a trabajar ayer, que carajo es todo este interrogatorio telefónico?

-No, no se ponga nervioso Juan C., nosotros también queremos entender…entonces se viene?

-Si, si, ya voy para allá. Clac.

Zapatos, camisa, pantalón, ah si el D.N.I…Listo.

Tac.tac-tac… (Camino) una, dos, tres cuadras y media. Casa del Toto, dedo en el timbre. Figuras que cruzan por el pasillo, alguien viene hacia mí.

Llave en cerradura, manija que gira.

– Pasá Juan C., dale che que te estábamos esperando.

-¿A mí?

-Si, dale pasá, acá hay algo fulero.

Me paré en el pasillo, -¿fulero?

-Pará Toto, que pasó?

-Pasá dale…

Living del Toto. Elena, su mujer, Ana? El pibe de Elena y el perro.

El perro del Toto en un rincón del living formando un perfecto triángulo visto desde arriba.

-Che Toto ¿que paso acá?

-Buenas noches J. Carlos- me dijo la señora del rodete -, yo soy Ana.

-Hola Ana, que paso?

-El totito , ¿se deja tocar por Ud.?

-El totito es garronero con los chicos pero…Que le pasó?

-¿Qué hace ahí en el rincón asustado?


El perro estaba asustado, temblando incrustado en el rincón.

-Bueno, pero qué hizo, los mordió a ustedes?

-No, a nosotros no, no…bueno, le tiró un tarascón a Elena y a mí.

-Ana te llamó porque nosotros le hemos hablado de vos- nada mas- NO lo podemos sacar de ahí. Algo esta escondiendo el

-¿Ves ahí? Abajo del pecho esa punta azul?

-Si, si creo que la veo. No lo podes sacar de ahí Toto?

-No, la verdad te llamamos porque mira te cuento; ayer salimos con Elena, fuimos al Norte, volvimos a eso de las 6 de la tarde, medio de noche, y ahí nomás al puertear se escucho un grito espantoso que venia de adentro de casa.

-¿Seguro que de tu casa ?

-Sí, seguro y ahí nomás de frente lo encontré al Totin  sentado como de piedra y con una hilacha de baba y de un trapo azul. Ni bien me vio se rajó para adentro, se esfumó el Totin, hasta que lo encontramos en un rincón mas aplastado que una chancleta y así desde ayer tiritando y queriendo tarasconear.

Bueno, obvio dije yo el totin está asustado…dog-saddog

-Che tienen ratas acá?

-..no, yo no las vi nunca.

-Algún gato jodido que lo halla asustado?

-No, el Totin se come a los gatos.

-..no sé…un ladrón?

-¿Les falto algo?

..¿Guita, cosas de oro?

-No, oro no tengo y la guita la llevaba puesta.

-A ver…Totin, perrito…veni con Carlitos..pst..pst

El perro me miraba feo- a mi la verdad también me dio miedo, aparte no paraba de temblar.

Hey, llamemos a un veterinario- dije yo-

La Sra. de la peineta verde hizo un gesto como así y saco una libretita de direcciones.

-Acá, llamalo al Dr. Xxxx, a ver si le pone alguna inyección.

(yo seguía) Ventanas rotas, forzadas, ¿revisaron toda la casa Toto?

-Elena vos?

-..yo lo que mas miré fue al totin, no falta nada creo que se yo nunca nos entró nadie acá.

-A ver eso que esconde el perro…

Mire rápidamente y de soslayo vi que el perro estaba de espaldas a nosotros hecho ahora un ovillo y debajo de la patita derecha algo asomaba.

-A ver che…alguien me alcanza una linterna?

-¿Qué? Queres ver mejor, espera.

-Ernesto, prendé la luz grande por favor, hijo.

-No, no dame la linterna, rápido que el perro se está encabronando.

 Sonó el teléfono, o el timbre de la calle. El perro intento un ladrido ahogado porque finalmente no quería soltar su botín.

-Ahora yo pregunto: Ustedes le tienen miedo al perro?

-Y vos, no te animas a sacárselo Juan C?

-Escucha te juro que es la primera vez que el perro hace esto, siempre nos da las cosas…

-Además no ves que nos gruñe?

Una punta azul asomaba, de momento era algo brillante y de momento se escuchaba un ruido. ¿Qué tipo de ruido se escuchaba, me pregunte?

Ruido como… un cascabel?, semillas?

Apunte con la linterna porque la luz del living era mortecina y quería ver bien. No sea que…

El perro gruñó más fuerte. Esta vez me asuste mas, y di un paso atrás , casi me caigo. Desistí con mi idea de meter la mano.

Cuatro personas no lograban saber qué cosa tenía el perro atrapada?

 ¿Y ustedes qué creen que tenía ?

 

 

 

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